“Hace un par de años, el actual Presidente de la República, acompañado de Andrés Allaman y el Senador Espina, sobrevolaron la selva colombiana junto al actual presidente de Colombia, el señor Santos.
En la foto de este selecto grupo de personeros de derecha -publicada por algunos medios- aparece también un General del Ejército Colombiano. A su regreso a Chile, el Senador Espina, dijo ser portador de un dossier entregado por el señor Santos, en el cual se comprobaría que quien habla estaba involucrado en la ayuda de las FARC y que éstas a su vez, estarían prestando asesoría al pueblo mapuche en su lucha por alcanzar lo que los tratados internacionales por derecho les otorga, pero que el Estado chileno les niega. Al parecer entregó el dossier a la fiscalía militar, pero simultáneamente apareció publicado en el diario la Tercera y también en las Últimas Noticias.
Nadie presentó pruebas de tales falacias. Es más, el general de la foto, que seguramente dio a los invitados muchas explicaciones sobre lucha antiterrorista, fue detenido y condenado por el asesinato de 16 jóvenes a los cuales se les vistió con uniformes de la FARC y se hizo creer que fue en un enfrentamiento con la guerrilla. Es sabido por las noticias de prensa que en Colombia el gobierno de Uribe pagaba por cada guerrillero muerto. Se le pasó la mano en el negocio al general.
Tengamos en cuenta también, que parlamentarios, ministros, parientes, de la administración anterior en Colombia, han sufrido desafueros y condenas por tráfico de drogas y por nexos con los paramilitares, que son los que han hecho el negocio de estos falsos enfrentamientos, en que los centenares de muertos son dirigentes sindicales o políticos que nada tenían que ver con las FARC. Por desgracia, en Colombia hay un a guerra de 30 años, que se inició con una masacre genocida de campesinos por parte del Estado Colombiano, allí nació la FARC como fuerza de resistencia.
Insisto en que nuestra posición de salida a esa guerra debe ser política, pactada y con un proceso de intercambio humanitario de prisioneros Si el nuevo Presidente de Colombia lo estimara así, pronto terminaría esa guerra.















